
SOBRE EL CHAT
El plantearse dudas y más dudas parece que ahora es algo de todos los días. Y lo peor es que son preguntas relacionadas con lo afectivo. La falta de amor es evidente en las personas, pero se demuestra con mas fuerza en quienes han cruzado los cuarenta. Hombres y mujeres miran hacia atrás su vida y generalmente
el resultado no es positivo.
Para mí era un plano desconocido, al menos hasta este instante se había mantenido quieto, haciéndome pensar que no existía y sólo esperaba el momento de brotar, de aniquilar cualquier otro sentimiento. Sólo se mantuvo tranquilo, sin salir a flote, viendo en su oscuridad como los otros planos eran protagonistas del actuar.
De pronto la situación cambio y algo más de cuarenta años, bastaron para que abordara con furia infinita no sólo el actuar sino también los pensamientos, los deseos. Surgió la existencia del sexo opuesto y con ello la atención que los hombres provocan en mí. Es como si de repente, el mundo se fuera a acabar, como si lo que se ha hecho ya no es suficiente. Sin embargo la desventaja sobre otras mujeres era evidente, ellas sabían como atraer, yo no. Ellas sabían como actuar para excitar, yo no.
Para no perder tiempo en deseos desconocidos hasta entonces otro estudio más: computación. Descubrí entonces y en forma maravillosa, que existían muchos, pero muchos más que estaban en la misma situación que yo. Hombres y mujeres buscándose entre la desolación y la timidez a través de la computadora o del ordenador como dicen otros.
De esta manera extraña y fácil, aprendí que se puede atraer a los hombres con sólo teclear y poner en marcha la imaginación. Como moscas están esperando que una mujer los entretenga y los aliente en sus fantasías sexuales y eróticas que, por lo demás, son muchas, pero mas que alimentarlos en definitiva se trata de activarles la pobre imaginación que a solas no pueden cursar y por lo tanto necesitan saber que es una mujer la que lo hace.
Es un juego entretenido, audaz y también peligroso, porque las palabras atrapan de igual forma que si se dijeran personalmente y las intenciones se vuelven hacia uno. Sin darse cuenta el juego se transforma en algo serio, hostigoso y dañino. Al corazón que está ávido de recepcionar afectos y se ilusiona, se enternece y busca que lo que se lea sea verdad. De una gentil forma se cae en la misma trampa que se tendió.
El primero que capta es el corazón, duele como si realmente tocara a la persona y siente la ausencia de lo físico, se entrega por entero. La diferencia es que, cuando uno de los dos protagonistas rompe el sentimiento y la relación, se retira un momento y guarda silencio para gozar el dolor y tomar nuevas fuerzas del llanto, a veces son días, semanas, meses, pero reaparece con un nombre distinto y ya es otro corazón. En la ignorancia de los demás toma nuevo impulso, nuevas esperanzas, busca una y otra vez no importando cuanto se afecte, cuanto se sufra, hasta encontrar a alguien que finalmente rompa el ciclo.
Las mujeres estamos allí igual que ellos y aprendemos a la par que con la primera experiencia se es sincero, honesto y luego, cuando la ilusión se rompe, cuando ya se lloró y se pateo, cuando se entiende que una máquina puede engañar porque detrás de ella está un ser humano que ya sabe de engaños, también se descubre que el deseo de amar y ser amado es más fuerte que el de soportar soledades, que el engaño se acepta en forma oculta. Es como el cuento del cordero que cae al precipicio: los que vienen después ven que se cae al barranco y continúan cayendo, uno tras otro.
Eso pasa con el chat o conversaciones por Internet. La vida de esperanza virtual. Al comienzo risas escritas, dibujos pre determinados, un nombre, un alias, algún indicio y de pronto una relación especial. A veces esa relación toma el teléfono y se encuentran las voces... se alteran los sentidos cada vez más profundamente, surgen promesas, se manosean los “te quiero”, “te amo”, “te deseo”. Luego todo muere, casi tan rápido como comenzó.
También existen quienes plantean la situación claramente con la verdad de la relación que buscan y esos son los más peligrosos, porque si se les aceptan las condiciones se debe llegar hasta el final, final que dependerá de las intenciones que se quieran dar.
Si eres del mismo país, el sexo queda al alcance de la mano, el real. Si eres de otro país se abre camino el sexo virtual. Ambos utilizan el tiempo, una hora, un día o perpetuarse bajo el disfraz de “amante”, siempre como un juego, sin pedir nada a cambio que el ser amante.
Es el juego moderno más entretenido que existe ya que pone a prueba la capacidad de resistencia afectiva del ser humano.
¿Hasta dónde se puede llegar? Hasta donde se quiera lastimar íntimamente, ilusionando personas solitarias, ofreciendo un fruto prohibido por la sociedad.
En definitiva, el juego de lo prohibido es su atracción esencial. El poder de tener varios “amantes” a los cuales se les dice cosas agradables y que quieren saber con sed incontrolable, sin que uno se entere de la existencia del otro, un amor deseado, esperado... siempre esperado. Buscar el contacto, la conexión, la hora determinada, luego el silencio, pero por pocos momentos porque otro amigo surge, el cual dependerá de ti si es un amante nuevo.
Tantos buscando, tantos solitarios que por más que se unan no logran la compañía. Tantos esperanzados con un querer ilusorio y allí están... día tras día...noche tras noche... de cara a la pantalla... solos con la luz artificial iluminando la vida... allí... fieles.